Infraestructura, redes propias y distintos modos de transporte permiten asegurar el flujo en las cadenas de suministro
AGUNSA destaca integración logística como clave para responder a un entorno marcado por la incertidumbreInfraestructura, redes propias y distintos modos de transporte permiten asegurar el flujo en las cadenas de suministro
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Las cadenas de suministro enfrentan un escenario cada vez más marcado por la incertidumbre, producto de factores geopolíticos, cambios en los patrones del comercio internacional y disrupciones operacionales. En este contexto, las empresas han debido modificar la manera en que diseñan y gestionan sus operaciones logísticas, otorgando mayor relevancia a la información, la trazabilidad y la capacidad de respuesta.
Así lo plantea Diego Urenda, gerente Freight Forwarding Cono Sur de AGUNSA, quien explicó a MundoMaritimo que “la incertidumbre ha pasado a ser la regla general”, situación que ha obligado al sector a analizar permanentemente nuevas estrategias para ofrecer soluciones confiables a los clientes.
Para el ejecutivo el rol del operador logístico también ha evolucionado: “una parte importante de nuestro rol es el de asesorar a nuestros clientes y plantearles las distintas alternativas que tenemos disponibles”, sostiene. En ese sentido, afirma que las empresas demandan hoy información en tiempo real, mayor trazabilidad y soluciones orientadas a reducir costos y mejorar su competitividad. “Para los clientes la logística dejó de ser una función operativa y se ha transformado en un elemento estratégico”, subraya.
Integración y conocimiento local
La diversidad de mercados del Cono Sur representa un desafío adicional para construir soluciones regionales. Al respecto, Urenda reconoce que las necesidades de los clientes difieren entre países, pero destaca que AGUNSA cuenta con infraestructura en cada uno de ellos para ofrecer soluciones logísticas end to end, además de estrategias compartidas de gestión de proveedores y redes de agentes.
El objetivo, señala, es mantener estándares similares de servicio, privilegiando “la cercanía con el cliente, el servicio a la medida y finalmente la calidad”. De hecho, considera que contar con una red de oficinas propias constituye una ventaja, al aportar conocimiento local y mayor control sobre las operaciones.
La integración de servicios marítimos, portuarios, terrestres y aéreos responde precisamente a esta necesidad de contar con un único socio capaz de gestionar distintas etapas de la cadena. Según Urenda, esta tendencia se ha profundizado junto con la concentración de la industria logística y la integración de unidades de negocio que anteriormente se ofrecían por separado.
Añade que una de las grandes ventajas que ofrecen los freight forwarders a sus clientes es precisamente convertirse en un socio estratégico que pueda diseñar una solución integral y gestionar eficientemente cada etapa, generando ahorros de tiempo y costos. Sin embargo, las prioridades varían según la industria: mientras en sectores como la minería puede primar la urgencia y la excelencia del servicio, otros clientes ponen mayor énfasis en la reducción de costos, describe.
Capacidad de reacción ante disrupciones
La integración adquiere especial relevancia cuando una cadena enfrenta contingencias. Guerras, fenómenos naturales y otras disrupciones han puesto a prueba a la industria logística, obligándola a buscar alternativas con rapidez.
“Cuando ocurre una disrupción la velocidad de reacción es clave”, sostiene Urenda. En el caso de AGUNSA, la red propia de oficinas a nivel regional y global permite identificar rápidamente alternativas de rutas, cambios de puertos, opciones aéreas o terrestres y soluciones de almacenamiento, con el objetivo de minimizar el impacto sobre las operaciones de los clientes.
Esta capacidad, explica, es requerida por sectores como minería, energía, retail, manufactura y alimentos, aunque con necesidades diferentes. Las cargas sobredimensionadas plantean una elevada complejidad para minería y energía; el retail demanda velocidad, flexibilidad y visibilidad; mientras la industria alimenticia requiere altos estándares de cumplimiento de los tiempos de tránsito y trazabilidad.
En todos los casos, Urenda identifica exigencias transversales: “visibilidad, reducción de los riesgos asociados a los servicios, optimización de costos”, junto con la necesidad de asegurar la continuidad operacional.
Soluciones multimodales y nuevas tendencias
Como ejemplo de esta capacidad, Urenda menciona una operación de 12 contenedores con una pista de karting embarcados en Eslovenia con destino a San Antonio. Tras su arribo, la carga fue almacenada en un almacén extraportuario de AGUNSA y posteriormente trasladada por vía terrestre a Santiago para su entrega final.
A futuro, el ejecutivo anticipa una mayor relevancia de la capacidad de adaptación, cadenas de suministro flexibles y velocidad de respuesta. A ello se sumará, señala, “una creciente digitalización de los procesos logísticos y un uso intensivo de la inteligencia artificial”, herramientas que, según proyecta, permitirán mayor agilidad, eficiencia operacional y reducción de costos.
También prevé una creciente preocupación por la sostenibilidad y la seguridad. En este escenario, sostiene que el valor del freight forwarder radica en su capacidad de articular personas, proveedores, tecnología y experiencia.
En el caso de AGUNSA, concluye, la combinación de oficinas propias, infraestructura y una red global de agentes permite “tener un mejor control, visibilidad y capacidad de ejecución a lo largo de toda la cadena logística”.