En los últimos meses, desde el oficialismo se han levantado propuestas para aplicar un royalty, tasa o impuesto a la carga que se mueve por los puertos chilenos, para destinar esos recursos al desarrollo de las ciudades donde operan los terminales.
Una de esas iniciativas es la que ha impulsado el diputado Luis Cuello (Partido Comunista), que apuntaba a aplicar un dólar por tonelada transferida, lo que sería pagado por las navieras. El proyecto de ley —que pretendía recaudar US$ 114 millones al año— fue declarado inadmisible el mes pasado en la Cámara de Diputados.
En tanto, el programa de la candidata presidencial oficialista, Jeannette Jara, señala: “Avanzaremos en la tasa portuaria como mecanismo de compensación territorial”.
En este escenario, “El Mercurio” recogió diversas cifras desde el sistema marítimo portuario que revelan algunos de los aportes económicos y en materia de empleo que realiza esta industria.
Los montos
En un inédito catastro, la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (Camport) señaló que el sector marítimo portuario ha aportado recursos al Estado —incluyendo infraestructura— por un total aproximado de US$ 5.800 millones en los últimos 22 años (2002-2024).
Uno de los ítems considerados por la Camport es el pago de “faros y balizas”, que es la tarifa cobrada por la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (DGTM), de la Armada, a todas las naves que operan en aguas chilenas, por el uso del sistema de señalización. En este caso, se trata de aportes por US$ 1.500 millones a US$ 1.750 millones.
A la vez, los concesionarios a cargo de terminales marítimos deben pagar un “canon” —o arriendo— a las empresas portuarias estatales por el derecho a explotar esa infraestructura. Acá los ingresos para el fisco bordearían los US$ 1.500 millones.
Se añade la Tarifa de Uso Portuario (TUP) que pagan las naves a las empresas portuarias estatales. Se trata de recursos por más de US$ 890 millones desde 2002, que financiarían inversiones en infraestructura general portuaria.
En materia de infraestructura, la Camport estimó que las empresas han aportado cerca de US$ 1.800 millones en 22 años. Salvo los equipos que pueden ser retirados al finalizar la concesión portuaria, estas inversiones “en fierros y cemento” quedan como parte del patrimonio de las estatales portuarias.
“El 95% del comercio exterior se moviliza por los puertos y por transporte marítimo. Ahí hay una contribución enorme y eso se hace en las comunidades locales… Por lo tanto, es sorprendente decir cuál es el aporte de los puertos, que falta que los puertos aporten. Lo que contribuyen los puertos es el escenario para que se produzca este comercio exterior y los servicios asociados que son enormes”, destacó el presidente de la Camport, Daniel Fernández.
Empleo
En materia de empleo, Fernández explicó que existen cerca de 25 mil trabajadores habilitados para desempeñarse en los terminales portuarios, pero de ese total, son cerca de 11 mil los que efectivamente realizan turnos contabilizables.
Un estudio de inicios de este año realizado por la Universidad Andrés Bello concluyó que la actividad portuaria de la Región de Valparaíso, incluyendo la cadena logística, generaba cerca de 18.000 puestos de trabajo.
En tanto, datos de la Comunidad Logística de San Antonio (Colsa), al 2024, indican que toda la cadena logística portuaria en la provincia de San Antonio genera unos 8.800 empleos. Ello, principalmente entre trabajadores portuarios, logísticos, transportistas y de Aduanas, con un ingreso promedio de $1.080.000.
US$ 1.500 millones
ha aportado al fisco la tarifa de “faros y balizas”, un pago por el uso de la señalización.
Las iniciativas del oficialismo buscan en general aplicar una tasa o cobro a la carga movilizada por los puertos chilenos.
